Presidencia
El día entero en una lista: previsto, real, cuántos minutos va atrasado el programa y por dónde ya pasó cada hermano. Quien cuida el programa ve el programa.
Audio, video, plataforma, maquillaje, presidencia y el orador mirando el mismo reloj y el mismo programa. Todo sale de una notebook en el salón, sin internet.
Una sola dirección, leída de un código QR. Cada aparato elige su departamento una vez, y todos pasan a leer el mismo programa y el mismo reloj.
El día entero en una lista: previsto, real, cuántos minutos va atrasado el programa y por dónde ya pasó cada hermano. Quien cuida el programa ve el programa.
El cronometrista elige la parte, inicia, pausa. Uno por servidor, y el tiempo real de cada discurso queda registrado sin papel.
El director canta el guion de cada discurso, en el orden en que entra en pantalla: imagen, video, texto, vuelta al orador. Solo él marca; la plataforma ve.
La tarjeta de cada asignación: quién entra, por dónde, el video, la nota de la guía. El control de llegada y la agenda con WhatsApp.
Quién viene, a qué hora, y la lista de la silla. Sabe quién ya está en el salón sin preguntar a nadie.
La cuenta regresiva a pantalla completa en el atril. Blanca, naranja cuando faltan pocos minutos, roja cuando terminó. Nada más.
La notebook crea la red del salón. Nada depende de señal, de operadora ni del Wi-Fi del lugar.
El panel muestra la dirección de la red. Cada celular la lee, elige su papel y ya está dentro.
La app entera cabe en un HTML que se abre desde el pendrive, con el programa dentro. Es el último recurso, y existe.
El sitio es donde se prepara. El salón es donde se ejecuta. Los dos se hablan por un archivo, porque ese día no hay internet.
Recibe el programa del año ya transcrito. Completa los nombres, los teléfonos, las entradas y salidas, y el equipo de video escribe los guiones.
Tres archivos: el servidor Zion para la notebook, el paquete de datos del evento y la app offline de emergencia.
El servidor pide el paquete la primera vez, crea la red y muestra el QR. Cada celular entra y elige su pantalla.
Lo que el equipo corrigió durante el evento sale en un archivo. El sitio muestra qué cambió y usted elige qué queda.
Se entrega a quien lo va a usar de verdad: la persona responsable del programa de una asamblea, que después invita a los departamentos. Deje el pedido aquí y confirme por correo. La invitación llega en hasta dos días.